2002 | 2003
Sala Gran
Del 4 al 7 de julio de 2003Descripción:
Danza
L’home que neteja vidres de Pina Bausch describe retales de la vida cotidiana, pero también refleja la mirada nueva de un extranjero en un entorno desconocido.
En Hong Kong, los limpiacristales son artistas del aire que se deslizan de arriba abajo por los abruptos muros de cristal de los rascacielos. Con su actividad, recuerdan el inacabable,
eterno y repetitivo trabajo de Sísifo.
En octubre de 1996, Pina Bausch y su compañía pasaron tres semanas en Hong Kong para recoger impresiones. Después, en el Tanztheater Wuppertal empezaron los trabajos sobre el escenario
y los ensayos. La obra apelaba a los habitantes a contemplar su ciudad de una manera diferente. L’home que neteja vidres tiene un significado especial porque no tan sólo
implica la oposición, la confrontación con una cultura completamente diferente, sino porque nació en el momento de la cesión a China de la vieja colonia inglesa, un acontecimiento que
desapareció rápidamente tanto de la conciencia general como de la actualidad televisiva.
A pesar de la apariencia de glamour, el espectáculo invita al espectador a mirar más allá del extraordinario decorado de Peter Pabst, una montaña de flores de color rojo que capta en un
primer momento toda la atención. Así, bajo la capa de cristal frío de las apariencias, se puede descubrir lo que hace semejantes a los seres humanos de nuestro tiempo, lo que les une
por encima de las barreras sociales y las diferencias culturales.