1997 | 1998
Sala Gran
Del 14 de octubre al 14 de diciembre de 1997Descripción:
La gavina fue escrita en 1896, hace cien años, y es como si hablara de cosas de hace poco más de cien días. Éste es uno de los criterios, expresado por un crítico inglés al
salir de una de las numerosísimas representaciones de la obra, con el cual hemos abordado un texto, de una contemporaneidad total, que por primera vez ha sido traducido al catalán
directamente del ruso.
La puesta en escena quiere reflejar la lenta e implacable destrucción del tiempo que todo lo carcome: las emociones, los paisajes, las ilusiones, las esperanzas ... El espectador
olvidará poco a poco que es en una aldea perdida de la Rusia inmensa `un estallido de pinceladas impresionistas `para ir acercándose a su propio mundo e incluso a la intimidad, único
refugio que le queda en un escenario invadido por las sombras. La comedia (o tragedias en tono menor, cómo calificaba un crítico ruso las obras de Txekhov) se acerca así hacia la
intemporalidad. La angustia que se va apoderando de los personajes es el camino estrecho y oscuro que va formando todos los elementos, al final del cual sólo queda de pie, como un ancla
de salvación, la silueta del teatrillo de verano, en torno al cual se van concentrando todos los personajes, y que soltó todas las pasiones, como un símbolo de la pervivencia del
arte.
La gaviota es el símbolo principal, pero no el único, de la maldad gratuita, de la irresponsabilidad insensible con que topamos a lo largo de la obra. En los cuatro actos que contiene
la obra, los protagonistas son cuatro mujeres y seis hombres que representan personas con problemas sentimentales y que pertenecen a la clase media instruida de la Rusia de finales del
siglo XIX. Todas las actrices y los actores rusos han querido interpretar estos papeles, ya que se considera una excelente escuela de técnica dramática y aunque la puesta en escena ha
tenido versiones muy diversas, la más predominante ha sido la que crea un ambiente lírico y poético, pero al mismo tiempo con un realismo absoluto.
Josep Maria Flotats