Proyecto artístico
Ejes temáticos

Ejes temáticos

El Teatre Nacional de Catalunya tiene que ser un teatro para la reflexión cívica, un lugar para preguntar, debatir y ofrecer respuestas sobre los principales temas de nuestro tiempo. Y el eje temático nos ayuda en este propósito.
Cada temporada gira alrededor de un concepto temático, que actúa como centro neurálgico de la programación y las actividades relacionadas.
Las obras no se seleccionan arbitrariamente, sino que se buscan aquellos textos que defiendan temáticas comunes desde diferentes perspectivas y puntos de vista.

Temporada 2019-2020: Los cimientos de la vida humana son inestables, y solo nos proporcionan cierta solidez cuando se arraigan justamente en la propia inestabilidad.
Es sobre la fragilidad que se edifican los principales terrenos de la identidad: tanto por lo respecta a la memoria, la identidad sexual o la lengua como a los roles sociales, el reconocimiento público o los pactos de convivencia.
Si queremos comprometernos activamente con la dignidad humana solo podemos hacerlo a través de esta fragilidad. Mostrarnos en disposición de asumir la fragilidad que caracteriza nuestra realidad, sin que ello signifique en absoluto renunciar al diálogo crítico y combativo con los paisajes que nos rodean.
Los territorios de la dignidad son diversos a la vez que pantanosos. Se requieren muchos esfuerzos para conquistar alguna parcela de ellos y mucha tenacidad para resistir los numerosos embates que los amenazan.
Es por esta motivo que hemos querido adoptar el lema de «conquista y resistencia» para la temporada 2019/2020, con la voluntad de subrayar esta tensión ética que volvemos a encontrar a menudo en la programación.

Temporada 2018-2019: La dimensión simbólica de los seres humanos es un laberinto tan fascinante como irresoluble.
A menudo atravesamos diferentes pasadizos que no dejan de sorprendernos por las similitudes que presentan. A veces volvemos a toparnos con las mismas encrucijadas y en cambio ya no recordamos la última vez que pasamos por allí. Y cuando intentamos reseguir los hilos que nos tenían que ayudar a orientarnos, descubrimos perplejos que han acabado haciéndose un lío entre sí.
En el mundo cada vez más propagandístico en el que nos ha tocado vivir, se nos ofrecen múltiples tratamientos —tanto estimulantes como paliativos— para las profundas heridas de nuestra dimensión simbólica. Pero la mayoría de estas recetas solo pretenden aliviar las inflamaciones más visibles, sin tener en cuenta que, a menudo, la mejor manera de tratar de raíz cualquier enfermedad es observar sus síntomas sin disimularlos.
Si existen dos conceptos fácilmente inflamables en este laberinto del que no podemos sustraernos es probable que estos sean los de «dogma» y «libertad».

Temporada 2017-2018: Eje temático Identidad
Esta temporada 2017/2018 hemos querido reflexionar explícitamente sobre la cuestión de la identidad desde aspectos muy diversos, explorando asimismo los conflictos que de él resultan cuando entra en choque con las múltiples dinámicas del poder.
Somos conscientes de que solo desde los márgenes podremos construir discursos sólidos sobre las trampas que amenazan a nuestra dignidad. Por este motivo, y porque entendemos que el teatro es uno de los mejores espacios que tiene nuestra sociedad para celebrar la dignidad humana, también hemos querido dar un relevante protagonismo a realidades que merecen pisar con más fuerza los escenarios de nuestra vida pública.

Temporada 2016-2017: Eje temático Lenguaje
La fuerza de las imágenes a menudo se revela insuficiente a la hora de construir pactos que sean realmente válidos para sustentar nuestra convivencia más allá de euforias efervescentes y pasajeras. En una sociedad plural, los pactos tienen una urgente necesidad de las palabras para ser perdurables: de las palabras consistentes, sutiles, honestas, «llenas».
En este sentido, pues, en la temporada 2016/2017 hemos querido que la programación del TNC se sumerja en los laberintos del lenguaje y explore las fisuras de los discursos con los que vertebramos nuestra identidad, o con los que la hemos vertebrado a lo largo de nuestra historia más o menos reciente.

Temporada 2015-2016: Eje temático Violencia
La temporada 2015/2016 se vertebra alrededor de la idea de violencia para interrogarnos, desde los lenguajes escénicos de nuestro tiempo, sobre las diferentes violencias que nos atraviesan y nos configuran como sociedad. Porque la violencia –el conjunto de mecanismos con lo que se legitima el poder y con los que se articula la connivencia colectiva ante las injusticias o las "diferencias" silenciadas– es uno de los principales territorios donde construimos nuestra identidad.

Temporada 2014-2015: Eje temático Familia
Hoy en día la familia es más que nunca un espacio esencial de nuestra identidad pública y privada. Un espacio reducido pero de una fascinante complejidad, donde se pueden manifestar las conexiones más intensas y las trasgresiones más secretas que nos articulan como colectividad.
En el gran teatro del mundo, la familia es el primer escenario que nos pone a prueba y al mismo tiempo nos define como miembros de la especie humana. Por eso, la familia es en definitiva un termómetro extraordinariamente preciso a la hora de capturar la temperatura real de las transformaciones que vive —o cree vivir— cualquier época; transformaciones demográficas y antropológicas, económicas y simbólicas, que a veces son solo aparentes, mientras que en otras ocasiones son verdaderamente convulsas.

Temporada 2013-2014: Eje temático Frontera
Necesitamos fronteras para ordenar el mundo, para articular nuestra identidad, para situarnos en todo tipo de mapas conceptuales y topográficos, para transgredir los sistemas, para enfrentarnos a nuestros límites. Necesitamos líneas simbólicas, convencionales, que demarquen lo que somos y lo que no somos, aunque solo sea para pasarnos la vida cuestionándolo o negándolo.
Preguntarse sobre las fronteras del mundo contemporáneo implica hablar, sobre todo, de combinaciones espaciotemporales en que los enlaces se comunican a la velocidad de la luz. Habíamos aprendido a catalogar la realidad concepto tras concepto, y ahora nos toca aprender a organizarla sobreponiéndolos unos con los otros.